¿Qué son los Salmos?

La respuesta breve y sucinta de esta pregunta es la siguiente, son poemas que se cantaban como himnos en el periodo del segundo templo de Jerusalén. Y si bien es cierto, la respuesta es incompleta. En primer lugar, es que son una colección de 150 poemas. Los cuales se cantaban acompañados por instrumentos de cuerda (salterio) o de flauta. Organizado en cinco libros separados cada uno por una alabanza a Dios. Forman parte de la Biblia ubicados en el viejo testamento entre el libro de Job y el libro de los Proverbios. Algo interesante de ver es que el formato de poema hebreo corto y conciso que posee los Salmos se repite en Proverbios, lamentaciones y el cantar de los Cantares.

Se catalogan dentro de Los escritos en la división que hacen los judíos de su Biblia. De mas esta decir que lo escrito sobre ellos, su ubicación y significado llena fácilmente una biblioteca. No se olviden que estamos tratando con un libro (Los Salmos) que se subdivide en cinco, Libro I (Salmos 1-41), Libro II (Salmos 42-72), Libro III (Salmos 73-89), Libro IV (Salmos 90-106) y Libro V (Salmos 107-150). Cada uno de estas divisiones libros con sus propias características y temas recurrentes. Los Salmos abordan una amplia gama de emociones humanas, desde la alabanza, la gratitud hasta la angustia y la súplica. Dentro del libro más estudiado en occidente como es la Biblia.

Para no aburrirlos (aunque es muy interesante) con una explicación bibliográfica que fácilmente pueden leer en Wikipedia los autores de estos poemas son varios a los cuales se incluyen a rey poeta David y a su hijo, el sabio rey Salomón. Los Salmos abordan varios temas centrales, en la liturgia de todos los tiempos y del relacionamiento entre Dios y su pueblo.

a) Alabanza y adoración: Muchos Salmos se centran en la alabanza a Dios, reconocimiento de su grandeza y proclamación de su bondad y misericordia.

b) Súplica y lamento: Otros Salmos expresan la angustia y el lamento del salmista, quien clama a Dios en momentos de dificultad, persecución o enfermedad.

c) Confianza y esperanza: Hay Salmos que transmiten confianza en la protección y salvación divina, así como la esperanza en la promesa de un futuro mejor.

Los Salmos han sido como la han visto, fundamentales en la vida devocional y litúrgica del judaísmo y el cristianismo. Han sido utilizados en la adoración y en momentos de oración tanto en el Templo de Jerusalén como en las sinagogas y las iglesias cristianas. Su belleza poética y su profundo contenido espiritual los han convertido en una fuente de inspiración para muchos creyentes a lo largo de los siglos. Se sabe que su antigüedad varía mucho, ya que algunos son anteriores a la escritura de una clara tradición oral a los más “modernos” posiblemente del siglo I antes de Cristo. Su periplo histórico desde el hebreo, al arameo, al griego, al latín y finalmente a las lenguas actualmente vivas. Sus diversas traducciones sin merma de su belleza y significado los hacen clásicos universales de la alabanza.

Los Salmos han tenido una influencia significativa en la cultura y la literatura occidentales. Han sido citados y adaptados en numerosas obras de arte, música, literatura y poesía. También se han utilizado como fuente de inspiración para compositores de música sacra, como el famoso compositor Johann Sebastian Bach. Tal vez nunca hayan leído la Biblia y sin embargo de seguro los habrán oído mencionar, en alguna película o libro. De seguro este salmo lo conocen:

Salmo 23:

1 El Señor es mi pastor, nada me faltará.

 2 En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce.

3 Él restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre.

4 Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento.

5 Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.”

Este Salmo es conocido como el Salmo del Buen Pastor y es ampliamente utilizado para expresar confianza en la protección y provisión divina. Se podrían clasificar los Salmos en Himnos, Suplicas, Pedidos, Sabiduría y más.

Les dejo aquí dos videos. Uno es un clamor, una súplica por la luz divina, cantado en latín llamado de Profundis. Es una súplica por la luz divina y esta subtitulado. El otro es el Salmo 51 Miserere, una súplica de misericordia al altísimo, en arameo y subtitulado, bellamente cantado por un coro ortodoxo. La belleza y humildad de ambas suplicas trasciende el idioma y hace vibrar ocultas cuerdas en el alma.

Por supuesto que la humanidad ha alabado a la divinidad desde siempre con cantos, música y bailes, independientemente en donde se encuentre o la religión que profese. Como pueden ver la respuesta original era muy pobre, en definitiva, inexacta. Los Salmos son una expresión de los sentimientos humanos sobre la vida, que buscan su eco en la divinidad, en forma de un canto. Una hermosa manifestación de tratar con el Universo.


Publicado

en

,

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *