El 21 de setiembre de 2012 se estrenó Hotel Transilvania, una película de animación que daría origen a una franquicia con cuatro películas al día de hoy. La premisa es simple y a la vez brillante. Para poder criar a su hija con seguridad el conde Drácula manda a construir un castillo. Que a la vez funciona como un hotel para monstruos, los cuales pueden gozar de paz y seguridad, lejos de los humanos que los persiguen y matan.

El director, es el famoso Genndy Tartakovsky (creador de grandes series como Samurai Jack, el laboratorio de Dexter y Primal) nos ofrece una visión desde el punto de vista de los monstruos. Una visión muy graciosa y a la vez comprensiva dirigida sobre todo a los niños, pero con una gran guiñada para los adultos. La película que es hilarante, nos presenta una serie de monstruos, muchos son viejos conocidos y hay otros que no tanto. Es por este motivo que hoy, en Montevideo Tarot vamos a hacer un recorrido por los monstruos que aparecen en la película y si no la han visto vale la pena verla. En la vida viene muy bien un poco de humor y ver las cosas desde otra óptica.
Antes que nada, vamos a definir qué significa monstruo, ya que en la película hay varios que quizás estén fuera de la definición, pero eso lo juzgaran ustedes. Según la Real Academia Monstruo es: 1. Ser que presenta anomalías o desviaciones notables respecto a su especie.2. Ser fantástico que causa espanto.3. Cosa excesivamente grande o extraordinaria en cualquier línea. 4. Persona o cosa muy fea.5. Persona muy cruel y perversa.6. Persona que en cualquier actividad excede en mucho las cualidades y aptitudes comunes.

El protagonista principal es el conde Drácula y su hija Mavis ambos vampiros de la vieja escuela, que encarga la construcción del castillo, a un arquitecto que es una gárgola. Las gárgolas aparecen también como meseros de un tiránico chef, que no es otro que Cuasimodo, el jorobado en la obra de Víctor Hugo, Nuestra Señora de París. Las gárgolas de piedra son muy usadas en iglesias y catedrales. Son la parte sobresaliente de un caño de desagüe de los techos y suelen estar adornadas mediante figuras intencionadamente grotescas que representan hombres, animales, monstruos o demonios. Probablemente, tenían la función simbólica de proteger el templo y asustar a los pecadores. También se refiere a todo tipo de criaturas que decoran los muros de los edificios. Y son emblemáticas de la catedral de Notre Dame de París de donde proviene Cuasimodo y su rata mascota. En la película las gárgolas pueden o no tener alas, pero se las representa como criaturas inteligentes, a diferencia de los que vamos a ver a continuación.
La fuerza laboral que mantiene el hotel en funcionamiento es un ejército de zombis, muertos vivos sin conciencia ni inteligencia. A la vez de que son los responsables de un sin número de chistes dentro de la película. Obedecen ciegamente las ordenes de Drácula, que es en esencia un padre sobreprotector que le aterra el hecho que su hija ya es una joven mujer interesada por el mundo exterior. Es por este motivo que los usara para desviar su atención y tratar de mantenerla dentro de los seguros confines de su castillo, algo destinado al fracaso desde un principio. Estos zombis son los tradicionales de la década del 80. Se mueven muy lentos y solo quieren comer cerebros.
Drácula tiene a sus amigos de toda la vida que son por supuesto famosos monstruos del cine. El monstruo de Frankenstein y su gritona esposa Eunice. Aquí se hace referencia a las viejas películas de terror de los años 50 y 60. Murray la Momia y su pareja que aparece muy brevemente. Luego está el carismático Wayne, un viejo hombre lobo que tiene una numerosa familia con la dulce Wanda que siempre esta embrazada. Tal vez lo más gracioso de ver es como el salvaje y sanguinario hombre lobo es un cachorro grande, totalmente domesticado por sus numerosos hijos, de la que sobresale una hermosa cachorra con chupete que se gana por mérito propio su derecho de aparecer en las próximas entregas. Y Griffin, el hombre invisible, al cual solo se ve sus anteojos, es el último del quinteto de amigos.

Durante la película aparecen brujas montadas en escobas que son las encargadas de la limpieza del hotel. La seguridad esta a cargo del una serie de armaduras poseídas por fantasmas. Hay una pequeña araña que se encarga de los anuncios y que hace referencia a la telaraña de Charlotte. Y luego están los pasajeros del hotel, donde hay una pareja de esqueletos parlantes, una hidra de 7 cabezas que se queja de todo, un abominable hombre de las nieves, un pie grande que solo le muestran la pierna, y variados monstruos de películas clase C de los 60 y 70 como cerebros voladores con ojos, monstruos del pantano, un hombre mosca con voz de locutor encargado del entretenimiento y extraterrestres que aparecen en rápida sucesión.
Hay dos menciones especiales, una son las cabezas reducidas que son usadas como letreros de no molestar. Estas cabezas tienen su paralelismo en el mundo real, al hacer referencias a las cabezas reducidas de los jibaros. Esta tradición macabra de remover el cuero cabelludo y la piel de una cabeza humana, para luego reducir su tamaño. A la vez de conservar cierto parecido las facciones del rostro real, lo que ha llenado de espanto al mundo occidental. La forma como es presentada en la película y como los guionistas pueden hacer humor con ello, es sencillamente genial. Sobre todo, porque no es un humor forzado, sale naturalmente. Partamos de la base que estas cabezas pueden hablar, son malhumoradas y entrometidas.
Otro son los Gremlins. Un gremlin es una criatura mitológica de naturaleza malévola, popular en la tradición de países de habla inglesa, surgida probablemente a comienzos del siglo XV. La historia popular describe a los gremlins como capaces de sabotear todo tipo de maquinaria. Esta percepción de las criaturas dio origen, por ejemplo, a que los pilotos ingleses de la R.A.F de servicio, durante la segunda guerra mundial en oriente medio, narraran un cuento que intentaba atribuir los accidentes frecuentes que sucedían en sus vuelos a la acción de estos seres fantásticos. Se comentaba que debido a que los gremlins eran animales que destruían todo, su existencia podía explicar las caídas de aviones, sin necesidad de que fuesen atacados.

Aludiendo a la misma historia, pero con signo exactamente inverso, también se utilizó como mascota para traer buena suerte a la tripulación de la fuerza aérea en sus misiones sobre Alemania. Se atribuye al autor Roald Dahl, (quien estuvo en la RAF en el Oriente Medio durante la guerra) la popularización del gremlin, al haber escrito sobre estas criaturas en su primer libro infantil. Cuyo titulo es y no me lo van a creer,es Los gremlins, editado allá por 1943. Estos simpáticos monstruos han aparecido en varias series y tienen un par de películas una de 1984 y otra de 1990.
En Hotel Transilvania aparece una familia de gremlins con una abuela que se dedica básicamente a comer todo lo que encuentra. Cuando es interrogada silenciosamente con la mirada se limita a excusarse diciendo “Yo no fui”. De la misma manera que un niño agarrado en «infraganti» travesura . Hay una gran sucesión de monstruos y si se dedican a identificarlos a todos, les llevara un buen rato. Por supuesto no podía faltar el más grande y destructivo de todos los monstruos, el ser humano. Y lo hace en la piel de un despistado y adorable joven llamado Johnny, un mochilero californiano cuyo lenguaje y costumbres son desopilantes. Es un personaje junto a Mavis, que uno ama enseguida.

La película vale la pena verla, tanto la primera como la segunda. El mensaje es de tolerancia frente a las diferencias y trata en gran medida de que los niños no sientan miedo frente a algo creado justamente para provocar miedo y espanto en los espectadores. Lo interesante es que según como se perciba ese monstruo, puede mover al espanto o a la empatía. Como el conocimiento de las neurociencias y de la cognición hace que los guionistas, animadores y director transformen algo en su opuesto. Modificando sus ojos, o explicando su conducta o mostrándonos la intimidad del personaje algo similar a lo que ocurre con el ogro Shrek.
Dado que su propia definición “monstruo” hace referencia a algo que presenta anomalías o grandes desviaciones con lo general de su especie, a la vez a una persona cruel y perversa. Los monstruos pueden verse entonces, igual a una persona normal, pero su interior, lo que está oculto de la mirada, puede ser anormal y desviado a lo general. Entonces estamos ante el verdadero horror. Si algo es horrible y nos provoca miedo posiblemente sea destruido sin mediar palabra. Podría darse la tragedia de que se destruya un ser gentil y sabio solo por su apariencia en una actitud muy superficial de nuestra parte, del mismo modo podríamos confiar en alguien o algo muy hermoso exteriormente, pero con un alma perversa y oscura. Un tema tocado desde siempre por la filosofía y en los tiempos de hoy, codificado en una película de sencillo entendimiento.

Los monstruos que hemos visto en anteriores publicaciones o en nuestro canal de YouTube son materializaciones de nuestros miedos, defectos o “pecados” como individuos o sociedad. Algo que surge de nosotros para luego volverse en contra nuestro. Son fantasías, fantásticas pesadillas que merodean por nuestro inconsciente colectivo. Que al ser expuestas a la luz del entendimiento y de la verdad, pierden su componente aterrador para mostrarnos los que realmente son. Constructos mentales de vergüenza, debilidad o deseo camufladas con miedo. Y todo relacionado con una simple película de animación, es muy loco.

Deja una respuesta