Magia con Velas

Desde el momento que la humanidad pudo controlar el fuego, su destino cambio. Somos animales diurnos y la noche siempre ha representado un peligro para nuestra especie. Depredadores nocturnos acechaban, es por este motivo que le tememos a la oscuridad. Sin embargo, al dominar el fuego luz y calor estuvieron a nuestra disposición.

Grandes fogatas permanecían prendidas día y noche frente a las antiguas cuevas, alejando a la noche y sus peligros del hogar. Al pasar los siglos la humanidad paso de vivir en cuevas a ciudades y hace unos cinco mil años invento la escritura en Ur de Caldea, la primera ciudad. Se seguía usando el fuego, como hasta hoy en día, pero de diferente manera para alumbrarse en la noche. Antorchas y braseros para las calles y plazas. En las habitaciones de las casas se usaban velas y más adelante lámparas de aceite.

Quedémonos con las velas, estas son una barra de cebo o cera que recubre un núcleo (pabilo) de fibra vegetal. La gente había descubierto que la grasa enciende un buen fuego. El problema era la velocidad con la que se consumía la grasa, se dieron cuenta que la fibra vegetal podía retener el combustible generando una llama más duradera, el principio detrás de las antorchas. Y que además era portátil, fácil de llevar consigo.

Este invento tiene varios nombres, vela, candela, bujía o cirio. Cambio para siempre el cómo nos relacionamos con la noche. Se descubrió que la cera era mejor que la grasa y mucho después, que la parafina era más accesible que la cera (material preferido por las velas actuales). Durante milenios las velas fueron las dueñas absolutas de la noche, reino que compartirían luego con las lámparas de aceite. Después con las lámparas de gas y finalmente siendo destronadas por las bombillas eléctricas. Aunque aún dominan en aquellos lugares donde no llega el suministro eléctrico. Ya que en esencia siempre han sido elementos de iluminación muy independientes.

Encender velas ha sido considerado desde tiempos muy antiguos, una forma de exteriorizar la alegría. También a través de las velas, se manifestaba respeto hacia ciertas personas distinguidas. Es por este motivo, que se llevaban delante de los magistrados romanos. Entre otras insignias de su rango, había una mesa en la que descansaba un libro y dos candeleros con dos velas encendidas. La luz para iluminar a la justicia.  El uso de las candelas en las ceremonias o cultos religiosos se remonta a la antigüedad. Sabemos que los paganos se servían de antorchas en sus sacrificios, sobre todo, en la celebración de los misterios de Ceres, que ponían velas encendidos delante de las estatuas de sus dioses y en los altares de sus templos.

Eran utilizadas en los rituales mágicos, como símbolo de fuerza y energía. Se creía que podían alejar a las fuerzas del mal que acechaban en las tinieblas.  La luz de las velas permite la concentración y la abstracción necesarias para llevar a cabo cualquier ritual. Nos transporta a otra dimensión, a otro lugar.
Las velas se encienden siempre con una finalidad, ya sea para meditar, concentrarse en algo o alguien, para pedir un deseo, intentar solucionar un problema.

Habrá que tener en cuenta el color de vela, es importante determinar el motivo del ritual y escoger el color adecuado. Hay además algunas reglas simples que seguir, en el ritual la vela debe encenderse con una cerilla. Luego con esa vela, se encienden las siguientes. Nunca debe apagarse la vela soplando, se usa un apaga velas. Si no se tiene, un vaso o una cuchara servirán. La vela debe ser de cera, de buena calidad. Aquí conviene aclarar que si uno planea una ceremonia elaborada, trate de conseguir los mejores elementos, lo que incluye velas de cera natural. Pero si se desea crear un ambiente, o le nace hacer un pedido, este requisito no es de vital importancia, ya que lo realmente importante es la intención. Un pedazo de vela vieja sirve, si el deseo es intenso, pero si se carece de todo. Además, el color en algunas circunstancias es lo de menos, salvo que la vela sea de color negro.

Cuando una vela se enciende lo ideal es dejar que se consuma, pero si no es el caso, podemos apagarla y volverla a encender en el futuro. Hay que tener en cuenta que se debe utilizar una vela distinta para cada ritual. Podemos acompañar las velas con incienso para ampliar el efecto.

Color y significado de las velas

Blanco: Este color se asocia al signo de Cáncer. Es la más utilizada ya que puede reemplazar a todos los colores. Es un color purificador y transformador, crea armonía y pureza. Está relacionado con la familia y el hogar.

Naranja: Se asocia a Leo. Es utilizada para pedir tranquilidad y obtener pensamientos positivos. Solicitar ayuda económica o para tener éxito en los nuevos proyectos.

Rojo: Generalmente se asocia a Aries y Escorpio. Es usado para pedir fortaleza y vigor. Está relacionado con la salud y el deseo sexual. Asociado a rituales de seducción y conquista. También es usado el color rojo cuando se realiza un cambio en la vida y se busca tener éxito y prosperidad.

Amarillo: Asociada a Géminis y Virgo. Fortifica la comunicación, el sentido común y la imaginación. Muy interesante su combinación con el rojo o naranja, para las transacciones comerciales y los negocios. En apertura de locales comerciales

Púrpura: Es un color que se asocia a Sagitario. Se vincula a religioso y a lo místico. Canaliza los pensamientos interiores, lo psíquico, para buscar la paz interior o para reforzar los estudios.

Azul: Está vinculado a Piscis. Al igual que el púrpura está vinculado a lo místico y religioso. Ayuda para lograr claridad mental y enfocar el pensamiento. Generalmente se usa combinado con otros colores.

Celeste: Se asocia a Tauro. Representan el afecto y el amor. Cuando se busca el cariño y la compresión de la pareja o para encontrar el amor.

Rosado: Asociada a Libra. Representa la inocencia y la tierna juventud. Cuando se busca equilibrar los arrebatos y cambios de humor de los más jóvenes. Equilibrio, paciencia con los demás.

Verde: Se conecta a Capricornio. Favorece el dinero, la posición social y la prosperidad en el trabajo. Conecta con la actividad del día a día, aliviando la apatía de la rutina.

Violeta: Se vincula con Acuario. Tiene un efecto beneficioso sobre las personas que necesitan ayuda a nivel emocional por una pérdida grave. Ayuda a recuperar la energía consumida.

Por supuesto que hay muchas escuelas sobre el color e intención de las velas, no hemos hablado de las velas de colores combinados o las velas negras. Actualmente se pueden conseguir velas con unos variados matices de tono. Como una curiosidad, hay velas de adorno de color negro grafito opaco, que parecen talladas en ese mineral. Como ya dijimos la intención lo es todo. No encienda velas que no sabe su origen o que encuentra en la calle ya que desconoce si hay una intención en la misma.

La magia de la luz es primordial, es por este motivo que encender una fogata en la noche nos pone de buen humor, más aún cuando es compartida. Es una magia blanca al alcance de todos, solo se necesita buen corazón e intenciones puras. Y veras como el universo se te manifiesta en las pequeñas cosas.


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