El espíritu maligno de la Navidad

Dentro de la historia de Santa Claus se pueden rastrear varios ayudantes o acompañantes de este legendario personaje. A Sinterklaas le acompañan unos pajes (ayudantes) el cual uno de ellos es Pedro el negro, el cual reparte galletitas a la gente (en el desfile) pero su misión oculta es secuestrar a los niños rebeldes y hacerlos trabajar durante un año en la fábrica de juguetes, aunque actualmente ha dejado de lado esa costumbre. Sinterklaas es un personaje muy arraigado en los Países Bajos de donde viene también la costumbre de dejar los zapatos (que evolucionaría en las medias navideñas).

Durante el siglo XV los pobres dejaban sus zapatos afuera de las iglesias durante la festividad de San Nicolás el 6 de diciembre. Los más acomodados y ricos ciudadanos dejaban en ellos monedas para los menos favorecidos. La función de Pedro el negro o Zwarte Piet es llevar el saco de los regalos y descender por las chimeneas de las casas para dejar los regalos en los zapatos de los niños.

El origen de este sirviente es muy discutido. Originalmente habría sido un demonio al que San Nicolás habría obligado a realizar actos nobles, como se puede ver en algunas partes de Europa central, donde esta figura llamada Krampus que sigue acompañando a San Nicolás. Desde una perspectiva cristiana sincrética sería simplemente el Diablo tomando el lugar del ayudante de Odín, Norwi el negro Padre de la noche. Otra versión indica que San Nicolás habría comprado la libertad de un niño etíope en el mercado de esclavos de Myra la ciudad donde fue obispo. El nombre del pequeño sería «Piter» (derivado de Petrus). El niño, agradecido por su liberación, habría decidido acompañar y servir a San Nicolás.

El color de su piel es a menudo una fuente de críticas desde finales del siglo XX como ya se hizo referencia en el artículo anterior sobre Sn Nicolás. Se argumenta que apoya ciertos prejuicios racistas ya que las personas blancas para interpretarlo pintan sus caras con betún u otro colorante negro. Un intento común de explicar el Zwarte Piet, para el que no hay ninguna base histórica, defiende que, en realidad, se trata de un deshollinador italiano. Su cara, pues, sería negra por el hollín de las chimeneas, y no por una cuestión de raza (Pedrito Tiznado o Pedrito Hollín). Esta teoría se ve apoyada por el hecho de que lleva una vara usada por los deshollinadores, trepa a los tejados y lleva ropas que podrían corresponder a los antiguos deshollinadores italianos.

La vestimenta de Zwarte Piet es una especie de traje de paje de en torno a los siglos XVI y XVII. Los sirvientes de las cortes de aquel tiempo llevaban vestimentas similares. Probablemente es éste el origen del ropaje del sirviente de San Nicolás. Hasta la Segunda Guerra Mundial San Nicolás tenía un único ayudante. Tras la liberación de los Países bajos por tropas aliadas, los soldados extranjeros ayudaron a organizar la primera fiesta de San Nicolás de la posguerra. Desconociendo la tradición, pensaron que si un Zwarte Piet era simpático, un gran grupo de ellos sería aún mejor. Desde entonces son varios los Pieten (plural de Piet) que acompañan a San Nicolás. Cada uno tiene una tarea propia encomendada (por ejemplo, «guía», «cocinero», etc.). San Nicolás se comporta siempre con distinción y seriedad, mientras que los acompañantes son acróbatas juguetones y traviesos.

KRAMPUS

Esta sería la introducción para meternos en el tema. Sinterklaas es la respuesta occidental al NiKulás eslavo, por supuesto con el curso de los siglos ambos personajes del folclore europeo evolucionaron de forma diferente, así como su mitología. El ayudante de Nikulás se llama Krampus y es literalmente un demonio, que porta unas ramas de abedul atadas como si fuese una escoba. Su función es dejar a los niños que se portan mal, un trozo de carbón, cebollas, madera o papas crudas. Curiosamente el segundo acompañante de Nikulás es un ángel que es el que premia a los niños buenos con regalos y funciona en cierta medida como contraparte de Krampus. Este ángel se ve asimismo en los desfiles de Sinterklaas en los países bajos. Sin embargo, en los antiguos grabados solo Krampus está acompañando a Nikulás.

Recién en el año 2000 se empieza a conocer a nivel global a este particular personaje. La globalización tiende a fusionar, a Santa Claus con Sinterklaas y Nikulás, dejando de lado sus diferencias. Esto enfada y con justa razón a las diferentes comunidades, las cuales argumentan que están pervirtiendo sus tradiciones. Es en este ámbito que Krampus pasa a ser un anti Papá Noel o la versión negativa de Santa Claus, algo muy interesante para el cine pero que se aleja del cometido original del personaje.

Originalmente Krampus es descrito como una criatura de orejas de elfo y unos grandes cuernos, propia del folclore de los países alpinos y eslavos. Según la leyenda, esta criatura de demoníaca apariencia, se manifiesta en la noche del 5 al 6 de diciembre, buscando a los niños que se han portado mal, o no tienen espíritu navideño. El krampus se lleva los regalos en su saco al inframundo, donde serán destruidos para siempre. Merodea las calles durante esa noche en lo que se conoce como Krampusnacht (La noche del Krampus, en alemán) ya sea solo o junto a Nikulás. Hace sonar cenceros y cadenas oxidadas para asustar con su presencia.

En otras leyendas es un demonio subyugado por Nikulás y obligado a servirle. Su apariencia es parecida a un íncubo. Su rostro diabólico está adornado con cuernos en la frente, una larga lengua roja y una cabellera negra. Tiene el cuerpo cubierto por un tupido pelaje oscuro, y sus patas son de cabra, similares a las de un fauno. En la mayoría de imágenes es mostrado con una canasta en su espalda, en donde coloca a los niños malos para llevarlos al infierno y comérselos. En esta versión su cometido es más aterrador. Incluso se hacían circular durante el final del siglo XIX postales con su figura. Durante el periodo nazi se prohibió y se persiguió esta tradición. Obviamente las diferentes iglesias no estaban para nada de acuerdo con el Krampus o con Mikulás.

Luego de la guerra se retomó la tradición incluso hay un desfile al atardecer del 5 de diciembre donde bandas de hombres jóvenes disfrazados de Krampus, corretean por la ciudad armando barrullo y asustando niños. En las décadas de los 50 del siglo XX disfrazaban a los borrachos para ese cometido, lo cual a los lugareños les parecía sin duda muy gracioso, no así a los desprevenidos niños que veían venir una figura demoníaca arrastrando cadenas y balbuceando incoherencias. Hoy en día la festividad está más regulada, aunque el impacto en la psique infantil debe de ser igual de potente que antaño.

En el año 2013 se estrenó Krampus: The Christmas Devil del director Jason Hull. Una familia sin espíritu navideño es visitada por este particular demonio. Es una película de terror navideña que nos mete de lleno en el lado más oscuro del personaje. Esta y otras producciones cinematográficas son en gran medida las responsables de la divulgación mundial de este personaje tradicional europeo. Como una reflexión final y estrictamente hablando, Krampus merodea en la noche del 5 al 6 de diciembre en la festividad de San Nicolás. Es decir, veinte días antes que la Navidad por lo tanto no tiene conexión con esta. Es la manía de juntar todo en una bolsa, lo que mezcla un personaje directamente asociado con San Nicolás con la Navidad. San Nicolás tiene una larga lista de milagros y proezas, una de ellas la de obligar a un demonio a obedecerle, algo solo reservado para unos pocos, como el Rey Salomón o el santo cura de Ars. Lo que da la sensación que un personaje de Halloween se termine colando Navidad, algo parecido al Extraño Mundo de Jack de Tim Burton.


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