Para responder cabalmente esta interrogante, debemos saber a qué hacen referencia esas dos palabras. La definición etimológica nos dice lo siguiente. Alma: Voz patrimonial del latín anima ‘aire, aliento’, de la raíz indoeuropea and- ‘respirar’. Su significado básico es ‘Elemento inmaterial de los seres humanos y principio de su vida’.
Con respecto a la palabra espíritu, esta proviene también del latín spiritus y este del verbo spirare (soplar). Se asocia a una raíz indoeuropea (s)peis- (soplar). Probablemente sea una onomatopeya del sonido que hace uno al espirar. Como pueden ver su significado básico, las convierten en sinónimos, es decir que refieren a lo mismo. Por lo menos etimológicamente hablando. Veamos que tienen para decir al respecto, la filosofía.

Platón afirmaba lo siguiente sobre el alma, “El alma es algo inmaterial que hay en todo ser humano y que tiene más importancia que su propio cuerpo, porque el cuerpo deja de existir, pero el alma permanece. La ética es la armonía o justicia del alma”. Este discípulo de Aristóteles tiene una definición muy parecida a la que nos da el origen de la palabra. Es muy interesante de ver que por muchos siglos el concepto permaneció inalterado. Para Descartes el alma es “una substancia completamente diferente e independiente del cuerpo, materia extensa, y que, pese a esa estrecha unión, puede existir sin él”

Sobre el espíritu, Aristóteles pensaba que “El espíritu es la interiorización de la exterioridad y de toda otredad, así como la exteriorización de la interioridad». En este sentido el filósofo alemán, Hegel concuerda con Aristóteles en que el espíritu es en cierto modo, todas las cosas, al interiorizarlas. Sin embargo, la idea que tiene su compatriota Friedrich Nietzsche al respecto es muy diferente. Según reflexionaba Nietzsche “El alma es una función del soma y el soma, es material que nace, crece, envejece y muere. Es un alma mortal. Pero el alma es también uno de los nombres del yo. El cuerpo no dice, sino que hace yo”. A diferencia de Platón. El alma no es superior al cuerpo que habita, no es independiente y perece junto con él. Su opinión se ve claramente influenciada por otra rama del conocimiento, que es la psicología. Tengan en cuenta que Friedrich vivió entre 1844 y 1900, años donde la psiquiatría y la psicología empezaban a sondear la mente humana.

Que nos dicen estas disciplinas con respecto al alma y el espíritu. El alma en psicología es “Aquello que aborda la disciplina en su quehacer diario. Desengranar los aspectos psicológicos, emocionales y sociales que han privado al hombre de vivir en paz con su alma, es el objetivo que éticamente debe mover cualquier acción psicológica”. La definición suena mucho a un sinónimo de mente. La definición de espíritu, es la siguiente: “Se habla de espíritu a la parte no corpórea del ser, es un abstracto, es la parte del cuerpo humano que siente y piensa, o sea que es donde están las emociones y los sentimientos como la intelectualidad de una persona”. Al parecer se refieren a lo mismo.
Solo nos falta la definición que tiene la religión con respecto a este tema. Según la biblia “El alma es el soplo de vida y que ésta, forma parte de nuestra naturaleza humana, siendo así, la primera cualidad que identifica un ser viviente”. El creador nos otorgó el alma y el espíritu con la finalidad de que el hombre tuviera la capacidad de tener una relación íntima con EL. Para la religión cristiana, “El hombre consta de tres partes: cuerpo (lo físico), alma (lo relacionado con lo emocional) y espíritu (lo relacionado con lo espiritual)”

En esta definición hay dos ámbitos distintos donde se desempeñan el alma y el espíritu. Es de suponer que el ámbito emocional es como se siente la persona en su entorno y cómo reacciona con el mismo mientras que el espíritu trata de una vibración de índole superior, ya que en este contexto no podemos usar la palabra sentimiento, que deriva de las emociones. Las emociones son un gran campo de estudio que incluye la neurofisiología, la psicología, así como la medicina. Estas son, según estas disciplinas, reacciones sicofisiológicas que representan modos de adaptación de la persona cuando esta percibe un objeto, a otra persona, lugar, suceso o recuerdo importante.
Psicológicamente, las emociones alteran la atención, hacen subir de rango de ciertas conductas guía de respuestas del individuo. A su vez activan redes asociativas importantes en la memoria. Hay 10 emociones básicas la alegría, la tristeza, el amor, el miedo, la sorpresa, el enfado, el asco, la calma, la culpa y la vergüenza. De estas se han creado unas 42 categorías de emociones asociadas, lo cual crea un panorama muy amplio de estos disparadores.

Los sentimientos, son el resultado de estas emociones. Son más duraderos en el tiempo y pueden ser verbalizados. Fisiólogicamente, las emociones organizan rápidamente las respuestas de distintos sistemas biológicos, como las expresiones faciales, respuesta muscular, la modulación de la voz , la actividad del sistema nervioso autónomo y la del sistema neuroendocrino.
Esto sucede con autonomía de la mente consiente su finalidad es establecer un medio interno óptimo para el comportamiento más efectivo. Los diversos estados emocionales son causados por la liberación de neurotransmisores y hormonas. Las emociones se convierten en sentimientos y luego pueden ser expresadas verbalmente.
Las emociones son mecanismos automáticos que sirven para posicionarnos con respecto al entorno. Nos atraen hacia ciertas personas, objetos, acciones, ideas y a su vez nos alejan de otros. Las emociones actúan también como depósito de influencias innatas y aprendidas. Algunas poseen ciertas características invariables y otras muestran cierta variación entre individuos, grupos y culturas.

Hoy en día, las investigaciones sobre las emociones se centran en la dinámica de estas en la vida diaria, fundamentalmente en la intensidad de las emociones específicas y sus características fundamentales y si las emociones aumentan o se amortiguan entre sí. Como pueden ver, afectan un enorme aspecto de la vida y mucho de lo que pensamos que hacemos adrede, es una respuesta ajena a la conciencia.
Es evidente que el cuerpo físico está íntimamente conectado a la parte emocional (o alma) que predispone a la persona de manera innata a reaccionar frente una situación o al pasar los años por lo emocionalmente aprendido en ese periodo de tiempo. Algo que los filósofos venían observando desde hace siglos. Si nos ajustamos a la definición cristiana de espíritu, este existe como conexión con Dios.

Cuente una leyenda antigua que Dios estuvo eones solo y llego a un punto que decidió compartir su esencia con otros. Por este motivo crea el Universo y lo puebla con un sinnúmero de criaturas. A cada una de ellas las dota con una minúscula parte de su esencia, les sopla un espíritu de la misma naturaleza divina. Como la chispa de un incendio, de la misma naturaleza, pero menor magnitud. Al morir el espíritu regresa a la fuente. De esta manera a Dios le pasan millones de aventuras, buenas y malas, descorazonadoras e iluminadoras. Al final de los tiempos todas esas innumerables experiencias formaran parte de la memoria divina y cada espíritu retornara al creador.
Como de seguro habrán notado no he contestado cabalmente a la pregunta del inicio. Si presenté algunas explicaciones, comenté que el campo de las neurociencias explota, al abordar las emociones creando un gran número de campos de estudios, todos interconectados y que se solapan entre ellos. Solo toque muy por encima lo que piensa al respecto la filosofía, donde hay cientos de libros escritos sobre este tema. La pregunta solo era un anzuelo para engancharlos a ustedes, para dejar planteada la pregunta en la mente, con unas respuestas no del todo satisfactorias. Una especie de abrojo mental para estimularles a pensar en el tema.

Para los grandes temas, no existen explicaciones sencillas y fáciles de entender. En algunos de ellos, no nos da el tiempo de una vida para lograr una respuesta medianamente aceptable. Son en definitiva motores que nos propulsan a buscar respuestas, que se ajusten a nuestras emociones, sentimientos y pensamientos ( ¿alma y espíritu?). Una respuesta a la medida de cada persona. Por lo que nos obliga en cierta manera a leer, consultar, preguntar y ver lo que la humanidad ha descubierto hasta hoy. Vayan a saber, si la respuesta que hallen no sea agregada a ese tesoro de conocimiento. De todas maneras, todo lo que hayan descubierto, todo lo que hayan meditado, así como el camino que cada un@ a recorrido, un día será compartido por todos. El día cuando nos unamos a la fuente y todas las interrogantes tengan respuesta.


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