Visitando el Reino de los Muertos

Hay un lugar donde si uno así lo desea puede ir a visitar el reino de los muertos. Un lugar que la mayoría de nosotros no conoce. Ubicado en un lugar extremadamente poblado y turístico, como es París. Hoy los voy a guiar a través de reino desconocido y muy real.

Me estoy refiriendo a las catacumbas de París. Un lugar donde reina la muerte. Cuando París fue fundada hace mil y pico de años, ya hacia mas de quinientos que se explotaba en la zona la piedra caliza.  la explotación de la zona era de piedra caliza. Los romanos tenían enormes canteras a cielo abierto. Esta piedra se usaba para la construcción.

Con ella se levantaban  estadios, templos, acueductos y caminos. De esta y otras minas, se nutria de material de construcción el Imperio Romano. Después de su caída, los galos, la siguieron explotando. Para el siglo XIV las canteras se volvieron subterráneas.

La extracción se hacía a través de tiros verticales y galerías horizontales. Se bajaba hasta la vena de la mina, unos 10, 12, 20 metros de profundidad. De ahí se empezaba a excavar la galería y se subía la superficie por los tiros. Para el siglo XVIII, más concretamente para 1784, hubo una serie de problemas. Uno de los mas graves fue el colapso de una de estas galerías. Lo que motivo que el Rey de Francia tomara medidas. Nombrando a un encargado de las canteras.

Este encargado real tenia entre sus obligaciones el  mapear las galerías, apuntalar aquellas secciones que estaban bajo París, para evitar futuros colapso y coordinar los diferentes puntos de extracción . En París se había desatado por esas fechas un problema de salud que tenia el potencial de convertirse en un desastre.   Resulta los cementerios parisinos estaban saturados y ya no tenían mas espacio para los cadáveres diarios. El Rey da la orden de que se exhumen todos esos cementerios de la ciudad. Llevando todos esos antiguos restos mortales a las galerías en desuso de las canteras convirtiéndolas en gigantescas catacumbas mortuorias.

Es así que en 1786 empieza el traslado de los huesos de todos los cementerios parisinos, traslado y exhumado que duró unos dos años. El encargado de las canteras ideo una forma de lidiar con el problema. La idea consistió en poner estos huesos en forma de muralla ordenada, para darles el respeto que se merecían esos restos. Se empezó con el cementerio de los inocentes que había tenido un brote de peste. Durante esos dos años se trasladaron y acomodaron los restos de 6 millones de parisinos, debajo de lo que es actualmente la ciudad.

Los mapas existentes en la época eran totalmente insuficientes. Se estima que las galerías subterráneas de París tienen más de 300 kilómetros de largo, bajo la superficie. Hay lugares enteros sin cartografiar, lo cual es todo un problema. Ademas  estos osarios eran el lugar donde vivía mucha gente que no tenía techo. Así como bandas de delincuentes que obviamente usaban estos laberintos para escaparse de la policía.

Es a finales del siglo XIX y principios del XX que empiezan a aparecer los casos de gente que bajaba a las catacumbas y nunca más subía. Entraba al reino de la muerte y no los volvían a ver. Obviamente, dado el entramado laberíntico, así como la falta de luz. Se  podría afirmar con mucha razón y  lógica de que se habían extraviado al no poder encontrar la salida. Muriendo de sed o de hambre.

El intento de la municipalidad de París de mapear las catacumbas se veía interrumpido una y otra vez por el complejo entramado de las galerías. Por zonas que no llevan a ninguna parte. Galerías que terminaban abruptamente o que estaban parcialmente derrumbadas.

En 1940, Alemania invade Francia y toma París. Estas catacumbas tuvieron una especial preponderancia. Fue una de las pocos capitales europeas que visitó Hitler. En su mente ya había ideado un plan en el caso de que los alemanes perdieran París, La quemaría  hasta los cimientos.  Las tropas alemanas, muy disciplinadas, se enfrentaron a un problema. La resistencia se fue bajo tierra. Utilizando estas catacumbas para base de operaciones y de esta manera planear ataques con cierta tranquilidad. Estos partisanos, armados pobremente  planearon bajo tierra dar pelea. Era fácil  llevar soldados alemanes, atraerlos hacia las profundidades y eliminarlos

A pesar de que el símbolo de las Waffen SS era una calavera con dos tibias cruzadas, jamás pudieron entrar a las catacumbas. Sabían de su existencia, conocían los tramos que hoy en día son la parte turística donde la gente va a visitar las catacumbas y los osarios. Pero eso apenas cubre unos 2 kilómetros de los 300 estimados.

Algo que salta a la vista es la creatividad desplegada por aquellos primeros estibadores de huesos. Para darle cierto atractivo artístico a este reino inusitado de la muerte. Una de las necrópolis más grandes del mundo. En 1955, la Comuna de París cierro las catacumbas y prohibió el ingreso a las mismas. Hoy en día todo aquel que baje a este mundo subterráneo se lo multa con el pago de 10 euros actuales, si lo hace fuera del circuito turístico.  ¿Si fuesen a París explorarían este reino subterráneo? . Me refiero a la parte de las catacumbas no visitadas por la gente común, sino por exploradores urbanos. Si padece de claustrofobia o nictofobia (miedo a la oscuridad) es un lugar que deberían de evitar a toda costa. Las catacumbas permanecen en absoluta penumbra.

Hay varios reportes perturbadores con respecto a entrar en este mundo de oscuridad sin estar debidamente equipados. Como el de los ladrones que bajaron perseguidos por la policía y nunca más subieron. Estas historias no disuaden del todo a los jóvenes que gustan explorar e incluso hacen fiestas clandestinas para divertirse mientras agitan la tranquilidad de un reino que no debería de ser perturbado.


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