Las Hadas

Las hadas son los personajes principales del mundo feérico. Un mundo habitado por duendes (los cuales ya hemos visto) elfos y gnomos. Entidades cuya presencia se puede rastrear a la mitología griega y nórdica.  El nombre “hada” proviene del latín “factum” (hado, destino). Son espíritus protectores de la naturaleza y están asociadas a las ninfas y las dríades. Hay claramente una evolución a medida que los siglos fueron pasando.

Durante la Edad Media las hadas pasaron a ser mujer de una gran belleza. Poseedoras de grandes conocimientos de plantas, minerales, conjuros y magia. Los cuales le proveían de las enormes riquezas que custodiaban. Siempre asociadas a cuerpos de agua, como ríos, arroyos y lagunas. Por esa época, las hadas estaban desprovistas de alas, poseían una piel muy blanca y fueron protagonistas de algunas historias paradigmáticas europeas.

MELUSINA

Resulta muy común en la literatura del medioevo el deseo de la hadas de unirse con un hombre mortal (ya que las hadas suelen vivir mucho tiempo y en algunos casos parecen ser inmortales). El motivo de esta acción es crear una familia. No es de su interés atrapar al hombre, hacerlo prisionero o engañarlo. Por el contrario, les ofrecen compartir sus riquezas, ser su amante, su compañera y la madre de sus hijos. Solo hay una condición que queda desde el principio muy clara, un pacto que se debe cumplir so pena de que todo lo creado sea destruido.

Melusina era la hija mayor del rey Eliás gobernante de Albión (El reino blanco de Escocia) y su madre era el hada Presina. Este rey se casó en segundas nupcias con Presina y con ella engendro tres hijas todas hadas, Melusina la mayor, Melior y Palestina. Antes de contraer matrimonio, Presina le impuso a su futuro marido un pacto. Él nunca podría verle parir o cuando criase a sus hijos. Esta condición que a primera instancia parece trivia , es el detonante que se usó en muchas historias medievales como un factor de incumplimiento por parte del hombre involucrado.

El rey Elinás, a instancias de su hijo nacido en su anterior matrimonio, visitó a su esposa cuando esta bañaba a las niñas/hadas. Como consecuencia Persina y sus hijas desaparecieron para siempre de su vida y fueron a la mítica isla de Avalón. Privándose así de su hermosa esposa, sus hijas y la enorme riqueza que poseía Persina, su reino decayó y desapareció en el olvido.

Las niñas hadas de Persina, crecieron en la que después sería última morada del rey Arturo (Avalón). Usando sus poderes mágicos, estas hadas encerraron a su padre el rey Elinás en la montaña mágica de Northumberland, debajo de la torre. Persina se enojó con ellas y las acusó entonces de ser unas malas hijas, carentes de compasión. Por ello lanzó a Melusina, un sortilegio que la condenó a ser hada “hasta el día del juicio”, salvo que un hombre se casara con ella y no la viese nunca los sábados. Para dificultarle aun más la búsqueda de un marido, el sortilegio contenía una segunda condena: “Tú Melusina que eres la más mayor, la más sabia y la culpable, por este encantamiento te convertirás en serpiente todos los sábados de cintura para abajo”

Melusina terminó encontrando a Raimondino hijo del conde de Forez. Su encuentro se dio en lo profundo de un bosque, ella iba ricamente vestida y en compañía de otras dos hadas. Melusina sujetó el caballo del muchacho con decisión y se dirigió a él sin ocultar en ningún momento su atractivo, su riqueza y sus deseos de formar una familia. Solo puso una condición, no ser vista nunca en sábado. El aceptó lógicamente, sin dar crédito a su enorme suerte. En la baja Edad Media los hijos posteriores a el primogénito no heredaban. Así que siendo nobles solo podían acceder a dos “carreras”, la religiosa monacal o la de las armas, como caballeros o soldados. La vida militar muchas veces era breve. El llegar a viejo, no aseguraba el retiro ya que los botines de guerra muy raramente eran de la cuantía necesaria para ese menester.  

El que una mujer rica, hermosa y a todas luces noble, se le declarase poniendo a su disposición su fortuna era algo totalmente único e irrepetible. Pero como verán, no todo resulta tan fácil como uno pensaría. El hada cumplió con su parte, del matrimonio nacieron diez hijos. Durante el primer año de casados, Melusina emprendió la construcción de varios castillos y fortalezas, contribuyendo a la pujanza y el esplendor de la familia Lusignan a la que pertenecía su esposo. Sin embargo, su marido incumplió la promesa nupcial. Un sábado, empujado por la curiosidad incitada en parte por su hermano, Raimondino abrió con su espada un agujero en la puerta tras la que se bañaba Melusina. La vio muy blanca, muy bella, pero también observó cómo salía de la tina, su cola de serpiente.  

Este descubrimiento no supuso el final del matrimonio. Si le resultó muy doloroso al marido, pero siguieron juntos. No olvidemos que la fortuna era aportada por el hada. Hasta que un día, uno de los hijos quemó un convento y causando la muerte de varias personas. Llevado por la ira, Raimondino no guardó más el secreto y culpó a su mujer del hecho. Achacándola el comportamiento del hijo a su naturaleza serpentiforme. Tras ese arrebato, Melusina abandonó el hogar y su marido para siempre. Aunque siguió volviendo al castillo para amamantar a sus hijos pequeños, así ellos también disfrutaron de su magnífica leche y crecieron igual de bien formados que sus hermanos.  Al final, salvo uno que optó por la vida religiosa, todos ellos se casaron y llegaron a ser reyes o, al menos, señores de la alta nobleza.

Melusina es el prototipo de hada que lleva su propio nombre. Todas ellas son mujeres muy blancas, muy bellas, jóvenes, dotadas de grandes riquezas y que viven en el bosque. A este grupo también pertenecen su madre. Así como la amiga/amante de Lanval el caballero paupérrimo en la corte del rey Arturo. No olvidemos a la reina Morgana o a Viviana la amante del mago Merlin. La característica de las hadas melusianas, es el deseo de salir de su mundo feérico y unirse a su amante/marido en el mundo terrenal. Este tipo de hadas contribuyen al matrimonio de múltiples formas, en especial formando una familia. Otra característica común a todas es la imposición de un pacto. Pacto que su compañero no suele cumplir, por lo que se arruina o bien la unión o bien el continuar viviendo en el mundo mortal.

LA DAMA DEL LAGO

En la mitología celta, las deidades del agua eran muy populares y respetadas, ya que el elemento que ellas controlaban era la esencia misma de la vida. En esta mitología, las voluntades de estas deidades se manifestaban en el movimiento espontáneo y a veces impredecible de los manantiales, ríos y lagos. Era muy común que estas deidades recibieran ofrendas, generalmente de armas u objetos de valor. La diosa del agua Coventina, con quien la Dama del Lago guarda muchas semejanzas, era venerada en todo el territorio romano en en Bretaña, Galia y parte de Iberia. Coventina tiene un adoratorio en Carrawburgh. En la piscina que se encuentra en el medio del templo, se han encontrado ofrendas antiguas, como monedas, joyas y pequeñas figuras de bronce.

La Dama del Lago, aparece en muchas de las obras sobre el rey Arturo, y ha trascendido como un personaje relevante de las leyendas artúricas por su relación cercana con el mago Merlin y con la espada Excálibur . Según las diferentes versiones de las historias a su alrededor, el nombre real de la Dama del Lago era probablemente, Viviana, Nimue, Ninie, Niniana , Viviane  o variantes de estos nombres. También hay variaciones en las diferentes historias al respecto del carácter mágico del hada del lago.  Pues mientras que en algunas obras aparece como un ser mortal que aprende de Merlín secretos de las artes de la magia, en otras aparece como un personaje inherentemente mágico. Aunque la leyenda artúrica generalmente representa a la Dama del Lago como un personaje benévolo, a veces también es representada como un agente del mal, o un ser humano con virtudes y defectos comunes, como la paciencia y el rencor.

Se dice que era nieta de la diosa Diana e hija del rey de Northumbria. Aprendió las artes mágicas del mago Merlín, el cual estaba encantado con su belleza. Cuenta la historia que después de la muerte de Ban de Benwick a manos del rey Claudas, la Dama del Lago raptó al infante Lancelot y lo llevó a vivir con ella a su palacio bajo las aguas. Allí se encuentro Boores y Lionel, primos de Lancelot. La Dama del Lago crio a los tres niños como si fueran sus hijos. Lancelot creció sin conocer su verdadera identidad, la cual le fue revelada por su madre adoptiva al cumplir los 18 años.

Es cuando, la Dama del Lago llevó a Lancelot  a Camelot, para que fuese armado caballero. Es ella quien impone las armas a su hijo adoptivo, contrariando a la tradición frente al rey Arturo. La Dama siguió las aventuras que emprendió el muchacho. Contribuyó con su magia al éxito de varias de ellas. En una oportunidad la Dama del Lago entrega un anillo mágico a Lancelot, el cual lo protegería de cualquier encantamiento. Esta alusión al carácter mágico se le menciona expresamente como hada. Es aquí que se menciona por primera vez un amorío entre ella y el mago Merlín; y se llama al personaje por su nombre, también por primera vez.  

La Dama del Lago es responsable de la desaparición de Merlín, al encerrarlo para toda la eternidad en una cueva, aprovechando la influencia que tiene sobre el mago enamorado. Según la obra, Lanzarote en prosa, Merlín enseñó sus secretos mágicos a Niniane, por la promesa que ésta le hizo de que, en pago, ella le entregaría su amor. Sin embargo, Niniane aprovecha el conocimiento de estos secretos para encerrar a Merlín. El mago ya había visto su propio destino, pero no fue capaz de evitarlo, lo cual supone que Niniane poseía un poder extraordinariamente fuerte para manipular y encantar, incluso a un gran hechicero.

Tras la muerte de Merlín, la Dama del Lago ocupa la posición de este como consejera del Rey Arturo protegiéndolo, entre otras cosas, de los ataques del Hada Morgana, la hermana de Arturo que también había sido alumna de Merlín. No obstante, tanto la Dama del Lago como Morgana  se encontraban en la barca que transportó al moribundo Arturo a la isla de Avalón tras su última batalla. Ambas hechiceras se encargaron de cuidar y atender al rey en sus últimos momentos.

LA TRANSFORMACIÓN DE LAS HADAS

Paralelamente a estas creencias, coexistían las tradiciones celtas con un amplio espectro del pueblo feérico que incluye como ya hemos dicho a gnomos, elfos y una hueste de los llamados aes sídhe.  Es término irlandés para una raza sobrenatural que incluye a las hadas, elfos y otros pueblos.

Se dice que viven bajo tierra en montículos de hadas, en un mundo invisible que coexiste con el mundo de los humanos. Este mundo es descrito como un universo paralelo en el que los aos sí caminan entre los vivos. En el idioma irlandés, aos sí significa «gente de los montículos. En el irlandés moderno, la gente de los montículos también es llamada daoine sídhe. En la mitología escocesa se les llama daoine sìth. Se ha afirmado que son ancestros, espíritus de la naturaleza o diosas y dioses antiguos.

En las creencias y prácticas populares, los aos sí a menudo se apaciguan con ofrendas y se tiene cuidado de evitar enojarlos o insultarlos. Con frecuencia se evita mencionarlos directamente, y en cambio se les llama “Los buenos vecinos”, “La gente hada (feérica)” o simplemente «La buena gente».Los aos sí son descritos generalmente como increíblemente hermosos, aunque también pueden ser terribles y horribles.

Los aos sí son vistos como fieros guardianes de sus moradas, ya sea una colina de hadas, un circulo de hongos o bosque en particular. Se cree que infringir estos espacios hará que los aos sí tomen represalias en un esfuerzo por sacar a las personas u objetos que han invadido sus hogares.

Las banshee,( que significa «mujer de los sídhe”) son una especie de mujer sobrenatural que anuncia una muerte inminente con lamentos y plañidos. Otras variedades de aos sí incluyen a la bean nighe escocesa (una lavandera que aparece lavando la ropa o la armadura ensangrentada de la persona que está condenada a morir), la leanan sídhe (la amante feérica), así como el cat-sith (un gato feérico) y el cù sìth (perro feérico). Los slugh sidhe (huestes feéricas), a veces se representan en la tradición irlandesa y escocesa como una multitud de espíritus en el aire.

Es en la época victoriana que las hadas se empiezan a representar en la pintura como diminutas mujeres con alas. De bellas facciones, mágicas y carente de toda maldad. Espíritus protectores de la naturaleza que han ido evolucionando en la historia literatura, de las antiguas arpías, ninfas y náyades griegas, a las elegantes y hermosas hadas seductoras de la baja edad media hasta nuestros días con la famosa Campanita y las hadas de Strange Magic.  

Un largo e interesante camino que nos hace imaginar otro mundo lleno de magia y misterio


Publicado

en

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *