Este 2024 el Rosh Hashaná, la fiesta del año nuevo judío inicia a la noche del miércoles 2 de octubre y finaliza al amanecer del viernes 4. Dando inicio al año 5785 del calendario hebreo. En Montevideo Tarot vamos a sumergirnos en esta importante fiesta del pueblo judío. Rosh Hashaná significa en hebreo «cabeza del año”, que es conmemorado por la mayoría de los judíos dondequiera que estos se encuentren.
Esto sucede el primero y el segundo día de Tishrei, el séptimo mes del calendario hebreo (que es lunisolar), es por este motivo que hay que corregirlo con respecto a nuestro calendario y la fecha varia año a año. Su nombre en la Torá es Yom Terúah, la Fiesta de la Trompetas. Establecida en el libro del Levítico 23:24, que conmemora el día en que Dios creó el mundo. Según algunos rabinos, concretamente el día que fue creado Adán y de que se comenzó a contar los años.

Todo inicia este año el día 11 durante la celebración matutina, cuando se hace sonar el Shofar . El sonido de este cuerno, casi siempre de carnero, llama a los judíos a meditar sobre su vida, al análisis profundo y volver (en caso de haberse desviado) al camino del justo (Teshuvá, arrepentirse de los pecados y volver al origen del judaísmo). Es el primero de los días del regreso e introspección.
Es un momento de contemplación de los actos y de las acciones realizadas. Dedicado a la oración y sensibilidad especiales, es el inicio del Aseret Yemei Teshuva. Estos son diez días que comienzan con el Rosh Hashaná y terminan con el Yom Kippur , el día del perdón. El propósito de los diez días es el arrepentimiento, la reconciliación y la expiación de los pecados del año anterior.

Durante estos días (conocidos como los días del terror) los creyentes piden perdón a Dios por los pecados cometidos contra Él, al mismo tiempo que buscan la reconciliación con aquellas personas contra quienes se han cometido agravios, puesto que las faltas contra otras personas solo se pueden expiar previo perdón de la persona agraviada
Tras sonar el cuerno, conforme a la tradición, se encienden velas las dos noches de celebración. Se prepara una mesa con comidas festivas con jalá (el tradicional pan trenzado), manzanas bañadas en miel, pescado y granadas. Además, se evita realizar actividades como trabajar, conducir y usar cualquier electrodoméstico. Este dia también se le conoce como el Día del Toque del Shofar o el Día del Juicio.
Porque ese día Dios juzga a los hombres, abriendo tres libros. En uno, están los nombres de los malos (quienes quedan inscritos y sellados para la muerte); otro, con los nombres de los buenos (quienes quedan inscritos y sellados, este libro es el de la vida), y el tercero, para quienes serán juzgados en Yom Kippur . Rosh Hashaná («comienzo del año»), junto con Yom Kippur («día del perdón»), forman en la tradición judía una unidad llamada Yamin Noraim («días terribles»), por ser el momento en que Elohim juzga al mundo y decreta lo que sucederá en el transcurso del nuevo año.

El día primero de tishrei no es solo el primer día del año, sino también su «cabeza». Así como la cabeza comanda al resto del cuerpo, del mismo modo en este día se predestinan todos los hechos que ocurrirán durante el año.
Esta fiesta está llena de tradiciones, siendo un buen momento para enviar un Shaná Tová, saludo tradicional que no puede faltar en esta celebración. Se trata de una expresión en hebreo que significa “Buen Año”, a partir de la combinación de las palabras Shana (Año) y Tová (Bueno). Otra expresión que puede agregarse al saludo es la bendición “Leshaná tová tikatev vetejatem”, que en hebreo significa “que seas inscripto y sellado para un buen año”. Además, la primera oración puede rematarse como “Shaná Tova Umetuká”, que agrega el deseo de más dulzura para el ciclo entrante. Algo a tener en cuenta si se cuenta con amigos o amigas judíos.

Otra tradición es la comida que se sirve en esta fiesta tan importante, ya nombramos al pan trenzado, las manzanas con miel y las granadas (en caso de conseguirlas), dátiles son infaltables. El Lecaij, un postre elaborado a base de miel que combina huevo, azúcar, canela, té y aceite. Y cuyas proporciones son un secreto de las madres judías. Es esponjoso y de forma circular, y representa a la perfección el deseo de un año dulce y próspero.
Pero no excluye otros platos, como el legendario Guefilte Fish, que se prepara con pescado. Cada comunidad le otorga un sabor diferente, unos lo hacen dulce, otros lo prefieren picante y otros lo elaboran salado. Se puede hacer hervido o al horno. La presentación incluye las rodajas de zanahoria encima que representan monedas de oro. Una preparación característica que despierta la atención de otras culturas es la presentación del pescado. En muchos hogares solo se sirve su cabeza, en conmemoración al verdadero significado de Rosh Hashaná (cabeza del año), y a los ritos de los antiguos reyes de los pueblos. El pescado blanco representa la fertilidad, prosperidad y liderazgo en la familia, por lo que es una de las carnes más utilizadas durante esta celebración, acompañada de las verduras típicas

O el Pastrón, un fiambre judío traído al Rio de la Plata por los inmigrantes ashkenazis de Europa Central. El cual se prepara con la tapa de asado vacuno. El nombre deriva del rumano “pastra” que significa mantener o conservar. Finalmente, y en lo que respecta a los aperitivos, existen dos recetas cuyo origen proviene de Europa del Este y aún se respetan en las colectividades de todo el mundo. Los Varenikes, pastas en forma de «medialuna» que pueden o no servirse rellenas con col, queso, puré de papas y cebolla. Y los Knishes, masas de harina y puré de papas que se pueden rellenar con cebolla, nueces y espinacas, entre otra selección de ingredientes. Las comidas típicas de Rosh Hashaná son un elemento cultural que hace famosa a esta celebración y que se replica en otras comunidades sin importar la religión, por su exquisito sabor y sus elaboradas preparaciones.

Este día, al atardecer, cuando sean visibles las primeras estrellas comenzara un nuevo año para el pueblo judío. Independientemente si se es creyente o no, es bueno hacerse un tiempo para reflexionar sobre nuestra conducta y como nos expresamos con los demás. Para discernir si es necesaria una disculpa o pedir el perdón si es el caso. Si debemos de cambiar nuestra forma de pensar ya que los pensamientos disparan nuestras acciones, las cuales hacen a nuestro carácter. La pregunta medular es ¿Qué persona quiero ser?
Shaná Tová

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