El Mary Celeste

El mar siempre ha tenido sus misterios y secretos. Un lugar que reconocemos en lo profundo del alma como nuestro hogar, un hogar que hemos abandonado hace muchísimo tiempo. El cual nos llama y volvemos pero como extraños. No volvemos libres, nadando por nuestros medios. Volvemos encima de construcciones hechas para ese propósito. Pensando que estaremos a salvo y el mar indefectiblemente nos enseña lo ilusos y equivocados que estamos. El caso del bergantín Mary Celeste es uno de los misterios más famosos en la historia de la navegación. El 4 de diciembre de 1872, el Mary Celeste fue hallado a la deriva, flotando sin tripulación en el océano Atlántico, frente a las islas Azores

El Mary Celeste, originalmente llamado «Amazon», era un bergantín de carga construido en Canadá. El 7 noviembre de 1872, zarpó desde el puerto de Nueva York hacia Génova, Italia, con un cargamento de 1700 barriles de alcohol. Al mando estaba el capitán Benjamin Briggs, un experimentado capitán mercante. A bordo del barco se encontraban, su esposa, su hija de dos años y una tripulación de ocho marineros muy capaces.

Ocho días después que zarpara el Mary Celeste, zarpo del mismo puerto otro bergantín, el Dei Gratia, con el mismo destino Génova, pero transportando petróleo. El cuatro de diciembre el vigia del Dei Gratia avisto un buque que se les acercaba erráticamente a su posición. Al acercarse notaron que se trataba del Mary Celeste. Descubrieron que el barco estaba en perfectas condiciones, pero no había señales de la tripulación. Al abordarlo vieron que estaba en buenas condiciones, no mostraba signos de lucha o violencia a bordo. Sin embargo, los botes salvavidas y los registros de navegación habían desaparecido. La carga de alcohol que transportaba también estaba intacta. No había rastro de la tripulación, incluyendo al capitán Briggs y su familia.

El capitán del Dei Gratia David Morehouse, decidió dividir su propia tripulación y llevar el Mary Celeste a Génova para reclamar el salvataje. Hasta hoy en día el derecho internacional dicta que si alguien encuentra en aguas internacionales un buque sin tripulación lo puede reclamar como propio, cobrando el seguro o incluso vendiéndolo. Lo cual fue un verdadero calvario para la tripulación. Los marinos siempre han tenido fama de ser supersticiosos, ya que la vida en el mar nunca ha sido fácil y el océano no le gusta colaborar con los humanos.

Y empezaron a surgir teorías y especulaciones para explicar lo que había sucedido con el barco. Algo que hasta hoy en día es motivo de largas discusiones. Algunas sugieren que la tripulación abandonó el barco debido a una emergencia desconocida, como una fuga de gas. Usaron los botes salvavidas atados a la popa del barco. Estos se desprendieron y la tripulación murió y el barco quedo a la deriva. Esta teoría se da de frente con el hecho que tanto tripulación como su capitán eran veteranos en el mar. El abandonar el buque por los salvavidas era muy estúpido dada lo cambiante que es el tiempo meteorológico en el Atlántico. Era mucho más seguro ventilar y permanecer en cubierta.

Otra era una posible colisión con otro barco. Lamentablemente el Mary Celeste no presentaba daños estructurales ni evidencia de ninguna colisión. Y debería de tenerlos si llevo a que el otro supuesto barco se hundiera y que la tripulación abandonase la nave. Nada explicaba por qué la tripulación no se habían llevado las provisiones o si fueron abordados por piratas, por que no se llevaron las cosas de valor que había a bordo o la carga. La cosa se puso aun mas seria cuando a llegar a Génova las autoridades portuarias empezaron a sospechar que la tripulación del Dei Gratia formaban parte de un complejo esquema para estafar al seguro, incluso que ellos eran los perpetradores del asesinato de la tripulación del Mary Celeste. Luego de un largo juicio en cual se arruino la reputación del capitán del Dei Gratia, no se pudo hallar una explicación razonable a lo acontecido en el Mary Celeste.

Durante este juicio donde el fiscal tenía la idea fija que todo era un timo, empezaron a salir detalles que aumentaban el misterio y exoneraba a los rescatistas. Solo faltaban del camarote del capitán la bitácora, pero sus armas estaban a bordo. El equipaje se encontró a bordo tal como había sido acondicionado para el viaje. La despensa estaba bien surtida. Incluso se encontró en la cocina evidencia de que estaba activa, había platos para lavar y comida hecha. Empezaron a surgir teorías más extremas. El barco se había topado con una tromba marina que barrio a todos los que estaban en cubierta, así como el bote salvavidas (dato interesante ya que solo registraba un bote largo como plataforma de salvamento). Las trombas son tornados en el agua. Pero en todo barco con más de cuatro personas siempre hay alguien bajo cubierta. No había rastro de roturas de mástil o de aparejos debido a un fenómeno de estas características. Y no había nadie a bordo.

Otros argumentaban que pudieron ser víctimas de un ataque de criaturas marinas desconocidas. A pesar de las numerosas investigaciones y especulaciones, el caso del Mary Celeste sigue siendo un enigma sin resolver. Nunca se encontró una explicación concluyente, el misterio de lo acontecido ha capturado la imaginación popular y se ha convertido en una historia fascinante en la historia marítima. Pasando a engrosar la larga lista de misterios que han sucedido en el mar. El Mary Celeste no es estrictamente un barco fantasma, ya que estos son avistados, pero no son abordados y reaparecen de vez en cuando. Una vez concluido el juicio, el Mary Celeste fue vendido. Fue hundido a propósito cerca de la costa de Florida para cobrar su seguro, pero esta vez las pruebas fueron abrumadoras de que había una estafa detrás del extraño hundimiento. Los responsables terminaron tras las rejas y el famoso bergantín descansa en el fondo del atlántico. Y con él, la verdad de lo sucedido ese diciembre de 1872.


Publicado

en

,

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *