No entres…

No entres dócilmente a esa buena noche. Es un poema de Dylan Thomas un escritor británico (1914-1953). Como muchos poetas y escritores permanecen anónimos para las masas, ocupadas en vivir sus vidas. Sucede a veces que son rescatados del olvido, expuestos bajo el foco brillante de la atención publica. Esto sucede cuando un guionista, director u actor lo filtra a propósito con la anuencia o no de los ejecutivos de los estudios. Como un dardo furtivo logra alcanzar su objetivo y el publico por un breve momento concentra su atención en esas palabras. Palabras que pueden llegar como jamas soñó su autor que llegarían. Ni siquiera por el conducto que hubiese deseado. Y este es un caso. Apareció en Interestelar del 2014 en boca del personaje interpretado por Michele Caine , el Dr. Jhon Brand.

Dylan Thomas es un conocido poeta gáles, sin embargo su obra permanece desconocida salvo para aquellos que estudian literatura o son fervientes consumidores de la poesía. Lo que nos deja en la mente la idea de cuanto nos estamos perdiendo, cuanta sabiduría y belleza no alcanzamos por no saber que buscar. Cuanta poesía habrá en las diferentes literaturas del mundo, que no accedemos por apatía o ignorancia.

«Por todo lo que pudo haber sido leído y no fue leído , perdonanos Señor. Por toda la belleza que su pudo haber contemplado y no fue contemplada, perdonanos Señor. Por lo que debería de haber sido dicho y no fue dicho, perdonanos Señor. Por todo el tiempo desperdiciado , que no fue cantado, bailado , o compartido , rogamos tu perdón»

Aquí les dejo la traducción y la versión original de ese poema de Dylan Thomas , al menos por este poema no pediremos el perdón, por desconocerlo.

NO ENTRES DÓCILMENTE EN ESA BUENA NOCHE

No entres dócilmente en esa buena noche,
Que al final del día debería la vejez arder y delirar;
Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz.

Aunque los sabios entienden al final que la oscuridad es lo correcto,
Como a su verbo ningún rayo ha confiado vigor,
No entran dócilmente en esa buena noche.

Llorando los hombres buenos, al llegar la última ola
Por el brillo con que sus frágiles obras pudieron haber danzado en una verde bahía,
Se enfurecen, se enfurecen ante la muerte de la luz.

Y los locos, que al sol cogieron al vuelo en sus cantares,
Y advierten, demasiado tarde, la ofensa que le hacían,
No entran dócilmente en esa buena noche.

Y los hombres graves, que cerca de la muerte con la vista que se apaga
Ven que esos ojos ciegos pudieron brillar como meteoros y ser alegres,
Se enfurecen, se enfurecen ante la muerte de la luz.

Y tú, padre mio, allá en tu cima triste,
Maldíceme o bendíceme con tus fieras lágrimas, lo ruego.
No entres dócilmente en esa buena noche.
Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz

DO NOT GO GENTLE INTO THAT GOOD NIGHT

Do not go gentle into that good night,
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.

Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.

Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.

Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night
.

Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.

And you, my father, there on the sad height,
Curse, bless, me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.
Rage, rage against the dying of the light


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